Mas confesiones de un webmaster de PTR (y dos)

0 comentarios dragondani Por dragondani El 7 de noviembre de 2011

Ahí estaba yo un joven webmaster padawan intentando crear un negocio rentable con poco dinero en el bolsillo y menos conocimientos técnicos aun y que creía que marketing  era un deporte de riesgo como el puenting  o el rafting…vamos que ni idea.
Con mi tremenda miopía  para los negocios me lanzo a apasionante mundo de las PTR,al fin y al cabo no lo podía hacer peor que los que había por entonces,¿o si?

Reuní algo de dinero y compre dos scripts a dos páginas diferentes, una la deje tal cual  y por tanto, me salió barata, y la otra la intenté cuidarla más contratando un montón de utilidades  adicionales y como quería huir de aspecto triste y poco profesional de muchos de los nuevos proyectos que aparecían, pagué unos 100 $ por un diseño único y profesional:El resultado fue una imagen bastante decente que se diferenciaba de todas las otras webs, pero que resultó  un diseño que odié desde el primer momento.

Empezamos bien.

webmaster de pago por email

Ya llevaba unos años dando vueltas por la red y como me aburrí pronto de los chats me acabe conociendo algunos rincones de los negocios online. Sabia como encontrar programas de afiliados, , productos que vender o programas gratuitos que me pagasen por lograr que mis usuarios se inscribiese, conocía decena de paginas de pago por e-mail por promocionar, paginas que me pagaban por pop-ups, por visualizaciones de pagina web, por realizar búsquedas en buscadores… vamos tenia una cartera de anunciantes realmente prometedora,ganas y la paciencia y determinación para aprender y superar las dificultades, nada podía fallar, ¡NADA! Jua,jua,jua!! (sonrisa diabólica del típico malo de película que se cree invencible y que al final le pegan una paliza de órdago…)

Con la web montada por profesionales(o sea, pagando) con un buen hosting especializado en paginas de pago por e-mail y con capacidad para aguantar el funcionamiento de una web con bastantes usuarios(pagando un extra, claro). Comencé con el tema de la promoción, como no, pagando.

Contrate anuncios en diversas paginas web similares a la mía y con ello conseguí mis primeros usuarios, estos se tendrían que haber reproducido,en teoría, de forma exponencial,pero, como suele ser habitual en este campo, se lo tomaban con muuuuucha calma.

Me dedique a actuar como un usuario más y promocionar mis webs en foros, blogs y las estrategias que usaba yo por aquel entonces hasta lograr una masa critica de usuarios que lanzara el programa definitivamente.

Y mientras, trabajaba con los anunciantes en busca de las mejores oportunidades de publicidad y parecía que podría mantener una actividad razonablemente buena hasta que llegasen los anunciantes que me pagaban  por poner anuncios.

Como la mayoría de sitios me propuse pagar poco, un centavo por click y, y esto os aseguro que es cierto, pretendía ir subiendo las ganancias a medida que la cosa se pusiera en marcha, pensaba que tenia margen, puesto que había anunciantes que me pagaban entre 5 y 10 céntimos de euro por click, mientras que no tendría que pagar mas de 2 céntimos a mis usuarios por ello, eso al margen de las ventas y los registros a otros programas similares que abundaban en la red. Vamos, que me iba a forrar.

Con una buena pagina web,anunciantes y una voluntad de hierro me dispuse a lanzarme a expandir mi imperio por Internet, acumulando cada semana mas centenares y centenares de usuarios e ingresos en mis cuentas de anunciantes. El lado tenebroso de la fuerza se extendía y los primeros esfuerzo indicaba claras señales de éxito, comenzando a mirar nuevos tipos de paginas web con otros modelos de negocios muy prometedores con los que ampliar mi imperio.
Así que, con una pequeña reserva económica dispuesta para  pagar a los primeros usuarios que pidiesen sus ganancias, el viaje comenzaba a  toda velocidad…

Específicamente con una aceleración de 9’8 metros pero segundo, vamos, que estaba en caída libre, pero eso, ya es material para el tercer y ultimo capítulo de esta trilogía.

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